Nosotros

Concebimos la educación como una experiencia transformadora que trasciende lo académico para formar seres humanos extraordinarios: íntegros, felices y profundamente conscientes de su propósito.

Ubicados en un entorno campestre privilegiado, estratégicamente conectado con la ciudad a través de importantes vías de acceso, ofrecemos un equilibrio excepcional entre naturaleza, bienestar y cercanía.

Este escenario inspira el aprendizaje, fomenta la calma y potencia el desarrollo integral de cada estudiante.

Nuestro lema, Felicidad, Integridad y Sabiduría, no es solo una declaración, sino una vivencia diaria que define nuestra cultura institucional.

Cultivamos una comunidad en la que cada miembro se siente orgulloso de pertenecer, motivado a crecer y comprometido con la excelencia personal y colectiva.

Contamos con un equipo de docentes y profesionales de alto nivel, apasionados por la formación de líderes con pensamiento crítico, sensibilidad social y visión global.

Acompañamos a nuestros estudiantes en cada etapa, guiándolos con rigor académico, cercanía humana y un enfoque formativo que trasciende el aula.

Para nosotros educar es inspirar, acompañar y proyectar. Somos una institución que forma carácter, despierta talento y construye futuro.

Oakland Colegio Campestre: una educación con propósito, en un entorno que inspira grandeza.

Nuestra historia

Oakland, la tierra bendecida con robles

En agosto de 1996, al prepararnos nuevamente para la maravillosa aventura de ser padres, surgió una pregunta que muchos padres y madres se hacen:
¿Cuál es el mejor colegio para nuestros hijos?

En esa búsqueda descubrimos algo profundo. Nuestra experiencia como educadores nos recordaba que la educación más allá de solo transmitir conocimientos es un compromiso total con la vida de los niños, niñas y jóvenes: con su curiosidad, sus sueños, sus talentos y su futuro.

Así nació un sueño que hoy es una realidad: Oakland Colegio Campestre.

Comenzamos con los niveles de preescolar y primaria bajo el nombre Descubriendo Colegio de Enseñanza Temprana. Ese nombre reflejaba nuestro propósito inicial: descubrir.
Descubrir la naturaleza.
Descubrir las artes.
Descubrir la historia.
Descubrir la ciencia.
Descubrir el amor por aprender.
Descubrir nuestro lugar en la vida.

Pero, sobre todo, descubrirnos a nosotros mismos: como estudiantes, como educadores, como padres y madres de familia, y como miembros de una comunidad que aprende y crece junta.

Siempre hemos creído que no existen límites para el aprendizaje. Que los niños, incluso desde muy pequeños, pueden maravillarse con las grandes preguntas del conocimiento, explorar el mundo de la ciencia, expresar su creatividad a través del arte, conectarse con la música, aprender en varios idiomas, comprender su historia y su lugar en la sociedad a través de las ciencias sociales, enamorarse de las ciencias exactas, descubrir el lenguaje secreto de la naturaleza a través de las matemáticas, aprender a articularse con otrops a través de un equipo para desarrollar habilidades de liderazgo, pensar críticamente y desarrollar una profunda curiosidad por comprender el universo.

Con los años crecimos junto con nuestros estudiantes. Lo que comenzó como un colegio de educación temprana fue evolucionando hasta convertirse en un proyecto educativo completo, que hoy acompaña a los estudiantes desde preescolar hasta grado undécimo.

En ese proceso también sentimos la necesidad de reconocer nuestra identidad. Buscábamos un nombre que representara nuestros valores y el espíritu de lo que queríamos cultivar en nuestros estudiantes. Inicialmente consideramos un vocablo en lengua indígena o que reflejara el profundo respeto que sentimos por nuestra historia y por la sabiduría de la naturaleza. Fue entonces cuando encontramos respuesta en nuestro propio escudo, en el símbolo del roble.

En la tradición heráldica, el roble representa fortaleza, claridad, buena educación, respeto, amor y permanencia: valores que todo educador desea transmitir a sus estudiantes.

La palabra del inglés antiguo, del siglo XI significa tierrta surcada o enriquecida por robles, “tierra bendecida con robles”.

Y comprendimos que esa metáfora describía perfectamente nuestra misión.

Y comprendimos que esa metáfora describía perfectamente nuestra misión.

Educar se parece mucho a cultivar. Requiere cuidado, paciencia, mucha atención, acompañamiento, conocimiento, tiempo, coherencia y amor. Más cuando cultivamos seres fuertes, firmes y capaces de crecer durante generaciones.

Hoy, casi treinta años después, seguimos viendo cómo esos estudiantes crecen.

Nuestros resultados académicos, el compromiso de nuestras familias y el crecimiento constante de nuestra comunidad son testimonio de la confianza que inspira nuestro proyecto educativo. Durante más de veinte años consecutivos hemos obtenido la categoría máxima en las pruebas de Estado, uno de los indicadores de calidad académica.

Pero nuestra visión va más allá del aula, trasciende fronteras. Desde el año 2009 participamos de programas educativos internacionales a través de Centros Espaciales NASA en Estados Unidos, experiencias que hemos extendido a cientos de estudiantes y docentes de más de veinticinco colegios y universidades a través del Programa Colombia Space School.

Desde 2011, estudiantes de Oakland representan a Colombia en el programa United Space School de FISE, Foundation for International Space Education, trabajando junto a jóvenes de más de treinta países en el corazón de la NASA, en Houston, Texas, en proyectos relacionados con la exploración espacial.

Nuestros profesores y profesoras también hacen parte del trabajo cercano con el departamento educativo del Space Center Houston y, desde el año 2016, no solo participamos sino que somos protagonistas del SEEC – Space Exploration Educators Conference, donde anualmente presentamos nuestra experiencia educativa y compartimos con educadores internacionales de alto nivel nuestras exitosas experiencias de trabajo desarrollado aquí mismo en Cota, Cundinamarca, en nuestras aulas.

Además, nuestro Club de Ciencia Espacial y Astronomía se ha convertido en uno de los más activos de la región, organizando observaciones astronómicas, encuentros con expertos nacionales e internacionales y actividades de divulgación científica para la comunidad.

Todo esto se integra a nuestro modelo educativo STEAM, por sus siglas en inglés, Ciencia, Tecnología, Ingeniería, Artes y Matemáticas en un proceso de aprendizaje interdisciplinario y transcurricular que despierta la curiosidad, fortalece la creatividad y prepara a los estudiantes para comprender y transformar el mundo.
Hoy Oakland lidera la promoción de la educación en ciencia espacial en educación básica y media en Colombia y América Latina, pero nuestra misión sigue siendo la misma con la que comenzamos: formar seres humanos felices, íntegros y sabios.

Seguimos aprendiendo, ajustando nuestras metodologías y adaptándonos a los retos de cada época, siempre con la convicción de que educar es un proceso vivo que se construye día a día con estudiantes, familias y maestros.

Creemos profundamente que, en una sociedad que busca la paz y el bienestar, los robles que hoy sembramos crecerán fuertes y darán frutos para el futuro.

Y ese es, en esencia, el propósito de Oakland Colegio Campestre:

Cultivar seres humanos capaces de transformar el mundo.

En Oakland creemos que cada niño llega al mundo con un potencial único.

Nuestra misión es acompañarlos en ese camino de descubrimiento, ayudándolos a desarrollar su curiosidad, su inteligencia, su sensibilidad y su carácter.

Cada estudiante que llega a nuestra comunidad es una semilla con un futuro extraordinario. Nuestro compromiso es brindar el entorno, el conocimiento y los valores para que crezca fuerte, con raíces profundas y con la confianza necesaria para alcanzar sus sueños.

Educar no es solo preparar para un examen o para una carrera, educar es preparar para la vida.
Y aquí, en esta tierra bendecida con robles, seguimos cultivando generaciones de jóvenes que aprenderán, soñarán y construirán un mundo mejor.

Sabemos que elegir un colegio es una decisión muy importante para cualquier familia.

Por eso creemos que la mejor forma de conocer Oakland no es solo leyendo sobre nosotros, sino viviendo la experiencia de nuestra comunidad.

Los invitamos a visitarnos, recorrer nuestros espacios y conocer el ambiente donde cada día cultivamos curiosidad, conocimiento y valores.

Será un placer recibirlos en Oakland Colegio Campestre, la tierra bendecida con robles.

¡Bienvenidos!